«Io sono la luce del mondo; chi segue me, non camminerà nelle tenebre, ma avrà la luce della vita». Gv 8,12

«Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida». Jn 8,12

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L'inferno esiste- El infierno existe y es eterno

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venerdì 15 aprile 2011

Viernes de Cuaresma. Nos preparamos para la confesión antes de la Pascua

La Confesión
1. Confesión y conversión


1.1. Conversión

Lo más importante en el sacramento de la reconciliación es que Cristo desempeña el papel principal en el sacramento. Debido a que el sacramento no es sólo un acto humano, es un acto divino. El sacramento es esencialmente acción de Cristo.

Lo más importante en el sacramento de la reconciliación no son nuestros pecados, ni siquiera nuestro arrepentimiento es necesario porque aunque Dios no nos obliga a amarlo, el amor no es constricción, aunque Él nos ama desde siempre. No es el reconocimiento de la culpa, no es el confesor quien acoge esta acusación de uno. ¡Sino el encuentro con Cristo!

Recibir el sacramento significa encontrarse verdaderamente con Cristo, ser tocados por su presencia sanadora, volver al Padre acompañados de Cristo, ser recreados por la vitalidad del Espíritu Santo.

Nuestra responsabilidad en el Sacramento está resumida en una sóla palabra: conversión. Porque sólo esto opera la ruptura con el mal; es sólo esto, en efecto, el fin supremo de la encarnación, pasión y muerte de Cristo, es este el regalo más extraordinario que Dios hace al hombre.

¡Conversión! Cuando Cristo se presenta al mundo resume así su mensaje: “el tiempo está cumplido el reino de Dios está cerca. Convertíos y creed en el Evangelio. (Mc. 1,15). Jesús vuelve a afirmar en su vida pública: “no he venido a llamar los justos sino a los pecadores” (Mt. 9,13). Es esto lo que Jesús subraya cuando trasmite su misión a los doce: “¡La Paz sea con vosotros!  Como el Padre me ha enviado a mí, yo también  os envío a vosotros: recibid el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que vosotros se los perdonéis, y serán retenidos a los que vosotros se los retengáis” (Jn. 20, 21).

1.2. Conversión: ¿de dónde comenzar?
Desórdenes: donde hay desorden, en los vínculos sentimentales, en los afectos, en la voluntad e en el pensamiento, por orden con la fuerza de Cristo.
Llagas: donde el desorden se ha hecho llaga (pecado, radicado o malicia) curar la llaga con la fuerza de Cristo.
Responsabilidad: donde hay una responsabilidad traicionada, repararla con la fuerza de Cristo.
Ten presente: no “me arrepiento y El perdona”, sólo “Él me ama y me perdona siempre, por eso me arrepiento”. Siempre Cristo debe estar en el centro del sacramento. Es el amor de Cristo que revela y actúa el perdón de Dios: esto es el sacramento:
Intenta “leer” el sacramento en una de éstas páginas Lc 7,36-50, Lc 15,11-32, Mt 18,21-35, Lc 19,1-10, Jn 8,1-11.

1.3. Los signos de la conversión

Estos son normalmente las pruebas de una decisión seria de convertirse:
Concretiza: una conversión sin fundamento no es una conversión, debe partir de cosas muy reales y concretas.
Constancia: sin el signo de la constancia la conversión no es seria.
Radical: una conversión que especula con los compromisos no puede llamarse conversión.
Amor: la conversión debe ser una respuesta de amor a Dios, debe partir del amor y no del temor.
Con la fuerza de Cristo: la conversión se debe apoyar en la fuerza que viene de Cristo, no sólo sobre nuestra fuerza.
Voluntad de reparación: si la conversión es seria la necesidad de reparar el mal hecho es urgente.

1.4.¿Qué hacer en concreto?

¡Sacar las máscaras!
Desciende a la intimidad de tu conciencia, entra en contacto con tu realidad de pecado, sin desanimarte, rezando, implorando luz.
Sólo rezando mucho podrás tener calma sin perder la paz.
Precisa a ti mismo tu mal.
No te pierdas en los detalles, sino dirígete directamente a aquello que en ti es desorden y llaga. Va directamente a tus responsabilidades en falta. Va a las cosas más graves y deja de lado las secundarias.  
Sin reparación no hay voluntad seria de lucha y de separación del mal. 
Es importante prevenir: es tan importante como reparar, interroga en la oración a Cristo sobre los medios más idóneos para ti, para alejarte del mal y para ser constante en la lucha.
Arrójate a los pies de Cristo: haciendo al sacerdote una confesión sincera y humilde como la harías a Cristo. 
Después abre el corazón a la gratitud y a la alegría: después custodia el perdón de Dios con la alegría de tu purificación.
Entrégate a la oración y a la caridad con mucho compromiso.
Concede mucho espacio a la lectura de la palabra de Dios, antes y después del sacramento. Lee y relee la pasión del Señor. Elige una palabra de vida que selle el recuerdo de la reconciliación que se ha producido.  

1.5. Ingenuidades que hay que evitar

No esperes efectos milagrosos del sacramento. Normalmente una sanación espiritual es muy diferente a una sanación física; la sanación espiritual es una fuerza que Cristo infunde en tu vida, fuerza que no te exime nunca de la colaboración.
No creas que recibiendo el sacramento con fe la lucha ha terminado. La conversión no es un acto automático. Normalmente sólo si rezas con método, y constancia y en modo proporcional a tus problemas tu conversión tendrá la garantía de la seriedad.
Normalmente sólo si sabes organizar una defensa válida contra tu debilidad a través de un programa de vida práctico, inteligente y concreto, tu conversión se realizará y progresará.
Comienza de nuevo con posibilidades nuevas, con medios más potentes de lucha. Debes entender que el sacramento es una realidad de fe que te toca realmente y te cambia realmente. La obra del sacramente no la verás inmediatamente, pero se desencadenará en el momento justo, tal vez en modo extrañísimo: después de un encuentro, un libro, un testimonio, una inspiración, una alegría, un sufrimiento… todos los medio con los que el Espíritu trabajará en ti, para recordarte los compromisos, y estimularte.
No esperes un encuentro sensible con Cristo en el sacramento. Es un encuentro real pero en la fe, es normal que tu no sientas nada. Algunas veces puede ser sensible este encuentro: entonces agradece a Cristo de corazón, pero no esperes se toque tu sensibilidad.
El encuentro de fe con Cristo tocará tu voluntad: lo experimentarás en el momento justo si has puesto todo de tu parte cuando recibes el sacramento. Antes de confesar tus pecados, confiesa esta cosa más importante. ¡Confiesa el amor de Dios por ti! Ponte con ternura delante  del Padre y desahoga el reconocimiento: confiesa la bondad de Dios contigo, ponte delante de su amor con mucha profundidad. Haz partir tu arrepentimiento en su amor.  Confiesa con fe el poder sanador de Cristo. Expresa a Cristo tu fe como el ciego de Jericò, como el leproso. Confiesa tu esperanza en el Espíritu Santo. Declama al Espíritu Santo que esperas en Él, que confías en Él, que te abandonas a Él, che no tienes miendo del después de la confesión. Si crees, acompaña la confesión del amor al Padre salmo 102 (Bendice al Señor alma mía), la confesión del poder del Hijo con el salmo 129 (Desde lo más profundo te invoco) , la confesión de la Esperanza en el Espíritu Santo con el Salmo 50 (Piedad de mi Señor).

2.  El Sacramento de la reconciliación

2.1. Las partes del Sacramento
Primacía absoluta y precedente del Amor de Dios:  Dios Padre ha dado a su Hijo Unigénito Jesucristo  para nuestra salvación “Dios demuestra su amor hacia nosotros cuando éramos todavía pecadores, Cristo ha muerto por nosotros” (Rm5,8). Y todavía Pablo dice: “Esta vida en la carne, yo la vivo en la fe del hijo de Dios, que me amado y se ha dado a sí mismo por mi” Gl 2,20
Acusación: reconocer, decir, llamar los propios pecados con su nombre.
 Arrepentimiento: dolor de los pecados cometidos y constricción de “corazón roto”
Absolución: el sacerdote absuelve en la persona de Cristo: “en el Sacerdote  es el mismo Cristo quien perdona, es Cristo que reconcilia”
Propósito de enmienda: el propósito concreto maestra concretamente si nosotros queremos alejarnos del pecado, y si queremos reforzar la voluntad y orientarla hacia el bien “obras de caridad”
Nota breve. El pecado es mentira, y oscuridad, es hacer mal a sí mismo y a los demás, es romper el lazo con Dios. El pecado no es error, defecto, problema, es herida al amor de Dios y al prójimo.
 Se reconoce el pecado sólo a la luz de la Palabra de Dios. Desde allí nace el arrepentimiento. El arrepentimiento no es simple remordimiento, orgullo herido, sino que es dolor sincero por haber ofendido el amor de Dios.

2.2. Para un buen examen de conciencia


2.2.1. MALES DE LA VOLUNTAD DÉBIL
Pereza: ¡cual es el deber que descuidas más? ¿cual es la crítica que te hacen con más frecuencia en el trabajo, en la escuela o en casa? ¿tienes un horario para levantarte a la mañana? ¿Sabes cortar una conversación placentera o un espectáculo en la televisión cuando el deber te exige otra cosa? ¿cual es el deber que descuidas que hace mayor daño a ti a los demás?
Gula: ¿hablas  frecuentemente de la comida? ¡Te lamentas con frecuencia? ¿Eres moderado al comer y al beber? ¿Sabes decir no a una comida que no te hace bien y te atrae? ¿Sabes dominarte delante a los dulces o al alcohol? ¿De que alimento eres esclavo? ¿Tienes la costumbre de hacer una renuncia voluntaria en cada comida?
Sensualidad: ¿Sabes controlar los pensamientos sensuales? ¿Sabes dominar tus ojos? ¿Sabes decir no a un espectáculo sensual?¿Dominas tus instintos? ¿Sabes controlar tus pensamientos sensuales?¿Practicas la masturbación? ¿Sabes que con la pureza y la oración puedes extirpar completamente este mal? ¿Tienes el coraje de confesarte con el sacerdote en el campo de la castidad? ¿Participas en conversaciones obscenas? ¿Alguien ha sido dañado por tu debilidad? ¿Eres conciente de algún escándalo?
 Para los novios: ¿Tienes el coraje de comprometerte en una vida pura y generosa, para que vuestro amor no sea egoísta sino puro y generoso? ¿Sabes que el noviazgo es un tiempo privilegiado para crecer en el amor y si no haces esto arruinas el proyecto de Dios para ti y el otro? ¿Luchas para que tu voluntad sea liberada de la sensualidad? ¿Usas los medios necesarios para tu autocontrol? Te das cuenta que los novios deben encontrar su fidelidad absoluta y si caes en la sensualidad  pones las bases para la infidelidad en tu matrimonio
Para los esposos: ¿Tienes la convicción que la relación conyugal es una cosa sagrada, porque Dios la une a la transmisión de la vida?¿Te das cuenta que debes combatir en este deber toda ligereza y vulgaridad? ¿Te confiesas con el sacerdote de esto? Cuando consultas un sacerdote en este campo ¿tienes la precaución de elegir hombres puros, preparados y fieles a la Iglesia? ¿Tienes ideas exactas sobre los anticonceptivos?


2.2.2. MALES EN LA CAPACIDAD DE REFLECIÓN

Orgullo ¿Te ofendes con facilidad? Si te han ofendido, ¿conservas por mucho tiempo el rencor? ¿Hablas frecuentemente de ti mismo?¿Te critican frecuentemente que no escuchas a nadie? ¿Qué nadie te puede corregir? ¿Que nadie te puede mandar? ¿Pides consejo en las decisiones importantes? ¿Tienes miedo que se hable mal de ti?
Falsedad: ¿hablas frecuentemente sin control?¿Mientes para salvarte o para dar una buena impresión?¿Dices cosas falsas a las personas? ¿Tienes la costumbre de hablar a espaldas del prójimo? ¿Has hecho daños graves al prójimo con tu lengua?  
Ligereza: ¿Juzgas a los demás con facilidad? ¿te pasa que insultas? ¿que ofendes al prójimo? ¿sabes callar cuando lo tienes que hacer? ¿tomas decisiones impulsivas?


2.2.3. MALES EN LA CAPACIDAD AFECTIVA

Dureza: ¿tienes el corazón duro con tus padres? ¿Eres duro con las palabras? ¿Eres descortés? ¿Agradeces los sacrificios que hacen? ¿sabes respetar a quien es más débil? ¿en casa descuidas a alguien? ¿tienes respeto por los viejos? ¿te burlas de quien tiene algún defecto físico? ¿tienes respeto por los pobres? ¿Conservas rencores? ¿te vengas con facilidad?
Antipatías: ¿clasificas fácilmente las personas? ¿hacer algo para reaccionar a las antipatías? ¿cometes injusticias con ciertos compañeros de escuela o de trabajo?
Controversias: ¿peleas con facilidad? ¿tratas de tener siempre razón? ¿sabes callarte en una controversia que se proyecta injusta? ¿después de una pelea sabes aceptar alguna cosa cierta que te ha herido?
Pretensiones: ¿Te ocurre de esperar ser reverenciado? ¿consultado? ¿alabado? ¿te ofendes con facilidad? ¿eres desconfiado de los otros? ¿Eres envidioso? ¿sabes reír detrás de tus pretensiones?
Deberes sociales: ¿te interesas por los pobres? Tienes la costumbre de dar parte de tus bienes a los pobres? ¿Cuánto das? ¿Tienes el coraje de dar a los pobres al menos el dinero que despilfarras? ¿tienes la costumbre de  derrochar? ¿desprecias al pobre? ¿te interesas por los enfermos?  ¿haces algo por los marginados? ¿conoces algún viejo abandonado? ¿haces algo? ¿Tomas parte de algún modo a la campaña contra el hambre en el mundo? ¿Qué haces por la miseria del tercer mundo? ¿Cuándo ayudas a alguien tienes la costumbre de poner en evidencia lo que has hecho? ¿te prestas para ayudar a las personas sin instrucción que lo necesitan? ¿haces algo para los toxico dependientes? ¿das tu apoyo a la lucha contra la violencia, el aborto o contra la inmoralidad? ¿tomas parte de  algún modo en las justas reivindicaciones sociales? ¿haces algo contra la injusticia? ¿das tu apoyo a los movimientos que luchan por la justicia, por la defensa de los derechos del hombre y por los perseguidos políticos?

No se te pide que resuelvas estos enormes problemas, pero cada uno es llamado a hacer su parte. Pide la luz y la generosidad al Espíritu Santo.

Fecha: 09/12/2009 - autor: Carelli don Roberto
http://www.donboscoland.it/materiale/doc.php?id=1975

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Coroncina alla Divina Misericordia

Coroncina della Divina Misericordia
(Dice Gesù a Santa Faustina Kowalska): “Oh! che grandi grazie concederò alle anime che reciteranno questa coroncina” (Diario, 848). “Con essa otterrai tutto, se quello che chiedi è conforme alla mia volontà”. (Diario, 1731). “Recita continuamente la coroncina che ti ho insegnato. Chiunque la reciterà, otterrà tanta Misericordia nell’ora della morte. ” Gesù ha raccomandato di recitare la coroncina a qualsiasi ora ma in particolare nell'ora della propria morte, ossia le 3 del pomeriggio, che Lui stesso ha chiamato un'ora di grande misericordia per il mondo intero. "In quell'ora dice Gesù non rifiuterò nulla all'anima che Mi prega per la Mia Passione" (Diario, 687)..

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(Dice Gesù a Santa Faustina Kowalska)“Por el rezo de este Rosario, me complace dar todo lo que me pidan. Quien lo rece, alcanzará gran Misericordia en la hora de su muerte. Aunque sea un pecador empedernido, si reza este Rosario, aunque sea una sola vez, logrará la gracia de mi infinita Misericordia”.“Si se reza este Rosario delante de los moribundos, se calma la ira de Dios, y su insondable Misericordia se apodera de su alma. Cuando recen este Rosario al lado del moribundo, me pondré entre el Padre y el alma moribunda, no como justo Juez, sino como Redentor Misericordioso”.

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